
¡Cómo me gustan los muebles que despiertan la curiosidad y el ánimo lúdico! Piezas que no son solo para sentarse, comer, estudiar o descansar, ni tampoco para decorar: son para eso… Y también para jugar. El sofá que veis en estas fotos es un claro ejemplo de lo que os cuento, una pieza de la diseñadora danesa Ditte Maigaard que me encantaría tener en casa.
Quizás a primera vista os parezca un sofá original y bonito sin más. Pero lo mejor que tiene Split Personality, que así se llama este mueble, es que le podéis cambiar el color y darle la combinación que más os guste de una manera súper sencilla.















