Un puf para meterse dentro


Los pufs son muebles llenos de encanto, que además solucionan muchas veces la tesitura de ofrecer un asiento auxiliar y cómodo a los invitados. En un principio solían estar diseñados sobre todo para habitaciones infantiles y juveniles, pero su informalidad ha terminado por enamorar a todos, incluso a los interioristas y decoradores más exclusivos.

En este artículo os presento un puf completamente innovador. ¿Creíais que en este tipo de muebles estaba ya todo inventado? Pues ya podéis renovar vuestro concepto, porque hasta ahora nadie había diseñado nada como Snug. Un puf para sentarse, tumbarse… Y meterse dentro.

Un mueble “protector”


Me encanta la idea de meterme dentro del puf, como una mariposa en el capullo, o un animal en su madriguera. Snug es un diseño de la firma de mobiliario y decoración Kumeko, y ha sido creado especialmente para relajarse sobre o dentro de él. El mueble tiene un diseño súper sencillo: es tan solo un cojín rodeado de un manguito gigante, que crea una cápsula cálida acogedora y flexible destinada a “abrazar” al usuario. En la parte superior (la boca de Snug) hay una correa de fieltro con hebilla, que sirve para poder apoyar el cuerpo en distintas posiciones; no solo metiéndose dentro del puf.

Material innovador, térmico y resistente


Snug está realizado de un material blando desarrollado especialmente por Kumeko. Este material se compone de parejas de tubos de punto rellenos de espuma de poliuretano, que han sido “tejidos” con fieltro de lana cien por cien para crear un motivo tridimensional y visible por ambas caras. La lana retiene el calor dentro del manguito y da forma a un tejido excepcionalmente duradero y confortable, mientras que los tubos proporcionan una superficie acolchada, que convierte a Snug en un placer para el descanso. Podéis encontrar este fantástico puf en la página web de la firma Kumeko.

1 comentarios

  1. Los pufs ya son de por sí muebles modernos, que llaman la atención de algún modo. Pero este modelo se sale, directamente. Me gusta que no tenga un color excesivamente llamativo, que sus materiales sean resistentes y, por supuesto, que sean tan acogedores. Fantásticos.

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