Muebles transparentes, pura tendencia


Decorar un ambiente no es sólo renovar los muebles, elegir los textiles y completar los ambientes con algún detalle. Decorar es conseguir que la armonía se instale en el espacio. Y, para eso, yo optaría por espacios ligeros, nada recargados, sencillos y naturales. Sobre una base como ésta, resulta fácil después aportar tu toque personal.

Un elemento perfecto para conseguir esos ambientes ligeros y naturales son los muebles transparentes. Aportan a cualquier interiorismo un a sensación de ligereza que resulta perfecta para combinar con otro tipo de elementos. Si te gustan los muebles transparentes, aquí tienes algunas ideas sobre cómo emplearlos.

Livianos y fáciles de combinar


Una de las cosas más complicadas a la hora de decorar nuestra casa no es decidir qué nos gusta y qué no. Eso, la mayoría de nosotros lo tenemos claro. El problema es seleccionar entre todo lo que nos apasiona, y aprender a armonizar unas cosas con otras para lograr el equilibrio. En la búsqueda de la armonía, hemos de poner en danza nuestros gustos y preferencias, pero también nuestras necesidades prácticas y para ello contamos con un presupuesto determinado. Muchos factores a compaginar.

En este panorama los muebles transparentes vienen en tu ayuda, si es que te gustan, ya que son ligeros y muy decorativos. Pueden ser de cristal, plexiglas o metacrilato, todos ellos materiales modernos que quedarán de maravilla en los salones de hoy. Sea cual sea tu estilo, encontrarás un mueble transparente a tu gusto. Aunque son más habituales los diseños modernos, también hay muebles clásicos realizados en materiales transparentes.


¿La clave para utilizarlos? Elegir piezas que tengan mucho que decir, como las sillas clásicas realizadas en metacrilato. O las mesas de café de líneas puras. Aportan una sensación de ligereza y limpieza visual muy especial. Además, otra cualidad de los muebles transparentes es que, al dejar pasar la luz, la potencian, la multiplican, le dan más relevancia.

1 comentario

  1. Son interesantes, pero creo que sólo si los sabemos combinar adecuadamente. Además, si no son de buen material se estropean terriblemente y acabas por aborrecerlos. Su ligereza y sensación de luminosidad me parecen fundamentales para espacios pequeños, es decir, para cualquier apartamiento.

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