Muebles forrados con azulejo de vidrio


Todo sabemos lo que es el gresite: esos diminutos azulejos de vidrio de color, con forma cuadrada, que antes se empleaban sobre todo para revestir los vasos de las piscinas y que en los años 70-80 también solían usarse en las fachadas de algunos edificios, con resultados más que discutibles en lo que a belleza estética se refiere. El gresite o mosaico de vidrio, que así se llama en realidad, vive desde los años 90 un segundo esplendor gracias a firmas como Bisazza, que lo han renovado y vuelto a lanzar.

Además de ser un material perfecto para cocinas y baños, el gresite también puede quedar precioso como revestimiento de muebles. Os lo muestro en estas fotografías, y también vamos a pensar en algunas ideas para hacer nosotros mismos.

Para exterior, perfecto


En las imágenes podéis ver algunas propuestas de firmas de diseño de mobiliario de primera línea, tales como la ya mencionada Bisazza (la butaca blanca y verde es de ellos). El diseño italiano de mobiliario apuesta en muchas ocasiones por este material; precisamente, la mesa de centro negra que veis en la foto de apertura procede de este país. Una buena aplicación para el gresite es su uso en mobiliario de exterior, bien en bancos de cemento (como los rojos de diseño que aparecen en la foto junto a la butaca), bien como acabado para encimeras de mesa.

Con adhesivo de montaje y lechada


Estas dos mesas son una buena muestra de lo que podéis conseguir con el gresite aplicado a los muebles. Basta con escoger un diseño de líneas rectas y superficies lisas, y luego pegarle las teselas de vidrio con adhesivo de montaje. Nada más fácil… Cajones, encimeras de mesas, laterales y cualquier otra superficie lisa son susceptibles de ser renovadas con el gresite que podéis encontrar a la venta en centros de bricolaje y almacenes de revestimientos cerámicos. Una vez seco el adhesivo, solo queda rellenar las juntas con una lechada especial. Muebles como nuevos y de diseño, mediante una técnica muy sencilla.

Deja una respuesta