Nuevo look para un aparador aburrido


En muchas casas hay aparadores, armarios y muebles parecidos al que hemos “tuneado” en el artículo de hoy. No es que sean feos exactamente, ni tampoco que se hayan pasado de moda: pero resultan tan anodinos que al final, casi, ni los vemos.

Por eso resulta tan gratificante personalizarlos y convertirlos en los protagonistas de cualquier espacio. Hacerlo es fácil, como podéis ver en este bonito trabajo. Si os gusta, podéis adaptarlo a cualquier mueble de vuestra casa: un armario, una cómoda, el respaldo de una silla, la encimera de una mesa…

Lijar la madera a fondo


Sobre estas líneas podéis ver lo soso que era el mueble antes del trabajo de renovación. Sin embargo, su gran cabida lo hacía casi indispensable en la casa, y además su estética ligeramente retro hizo que sus dueños no quisieran destinarlo al contenedor. En primer lugar se retiraron los cajones y se desmontaron los tiradores. Tras lijar a fondo la superficie para retirar el barniz, se aplicó sobre la madera un lasur de poro abierto color nogal. Una vez seco, con una plantilla geométrica se decoraron los cajones centrales en un precioso color azul claro grisáceo.

Motivos estarcidos y lacado blanco


El trabajo no termina aquí: el cuerpo del mueble también se personalizó, en este caso aplicando dos manos de esmalte-laca blanco satinado. Gracias a este acabado, el mueble hace las veces de “marco” que rodea a los cajones y contrasta con ellos. Para terminar, volveremos a colocar los tiradores. Siempre existe la posibilidad de cambiarlos por otros más modernos o quizás con un toque antiguo, para contrastar con el estilo vanguardista de nuestro nuevo aparador. Las patas también se pintaron de blanco, aunque las podéis teñir en el mismo tono oscuro de la madera de los cajones para crear un efecto de contraste aún más interesante.

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