Muebles envejecidos: son tendencia


Recientemente visité una tienda de muebles rústicos donde me encontré rodeada, de repente, de testimonios de tiempos pasados llenos de encanto envejecido… Pero que en realidad, no eran antiguos sino que se habían decorado con un acabado como el del mueble que veis sobre estas líneas. La tendencia de decorar con muebles envejecidos tuvo un fuerte auge hará unos diez años, y recientemente ha vuelto a ser recuperada por las tiendas y las revistas de decoración.

Sobre estas líneas podéis ver una librería de la firma inglesa de mobiliario rústico West Egg. Es un excelente ejemplo de este estilo y una buena inspiración para vuestros propios muebles. ¿Os animáis a darles un aspecto similar?

En primer lugar, habéis de tener en cuenta que para que los muebles queden bien es mejor que sean de madera maciza. Si son antiguos o simplemente viejos, es muy probable que tengan capas y capas de pintura… Para eliminarla, aplicad una mano generosa de decapante en gel por zonas (utilizando una brocha de mala calidad, porque se estropeará) y dejad que actúe el tiempo que indique el envase. Después sólo hay que retirarla con una espátula y frotar la madera con lanilla de acero nº 000 y alcohol para eliminar los restos.

La operación de decapado la podéis repetir hasta que el resultado os satisfaga. No pasa nada si quedan restos de pintura en algunos lugares: servirán para dar más sensación de “rústico” al mueble. Después podéis proteger la madera con una pátina de envejecimiento o una cera blanca. La primera se hace mezclando una lata de cera amarilla con un tapón y medio de betún de Judea, fundiendo previamente la cera al baño María o en el microondas. La segunda se prepara fundiendo una lata de cera incolora y mezclándola con un tubito de óleo blanco. Ambas se aplican igual: con una brocha y procurando que el producto se meta por los relieves, esquinas y rendijas. Al día siguiente podéis sacar brillo con un cepillo para zapatos envuelto en una media.

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