Barnizar mesas para que lo resistan todo


Las encimeras de las mesas son las superficies que aguantan más “trote” en toda la casa. Las pobres resisten lo que les echen: vasos que dejan cercos, platos calientes que las queman, ceniceros, los deberes y pinturas de los niños… No es de extrañar que, con los años, terminen con un aspecto deteriorado. La madera no es un material indestructible: necesita protección extrema para poder mantenerse en forma a lo largo de los años. Para ello, existen técnicas y productos que ofrecen un revestimiento excepcional, que hará que nuestras mesas y encimeras se mantengan preciosas desde el primer día, hasta el final.

Ceras y barnices vienen en nuestra ayuda para proteger la madera. Aquí tienes varias opciones y técnicas para tus mesas:

– El barnizado a muñequilla lo aguanta casi todo… Menos el agua y la humedad. Resérvalo para mesas antiguas y de estilo, de maderas nobles, que protejas adecuadamente siempre que vayas a emplearlas para comer. Este barnizado se hace con goma-laca y alcohol desnaturalizado, aplicando el barniz ya preparado con una muñequilla (borra de algodón o lana metida dentro de un trapo blanco de algodón) haciendo ochos, siempre en el sentido de la veta. El barniz se debe pulir de vez en cuando con lanilla de acero nº 0000, y para obtener un resultado impecable hay que dar muchas manos… ¡Hasta quince días de barnizado!

– Los barnices de poliuretano, como el de la mesa de la fotografía, son muy resistentes, especialmente los de dos componentes. Son los que se suelen aplicar a las barras de los bares. Se mezclan en la proporción indicada en el envase y se aplican con una brocha ancha, plana y de pelo natural. Hay que lijar cada mano, una vez seca, con lija nº 400. Lo mejor es dar entre dos y tres manos para conseguir un acabado extra-resistente.

– Para obtener un acabado de cera que aguante carros y carretas, ahí va un consejo: emplea cera natural de abejas diluida en aguarrás (pon el cazo al baño María y evita que el aguarrás hierva), mezclándola con un 20% de cera de carnauba. Esta cera es muy dura, y es una buena solución para mesas rústicas de cocina. Aplica la cera templada con una brocha en la primera mano; deja secar una hora y sácale brillo con un cepillo para zapatos envuelto en una media. Da otra mano y deja secar 24 horas. Vuelve a sacar brillo: verás qué cambio.

Foto: Mesa de Beaver Furniture.

3 comentarios

  1. Hola que tal ……saludos ….
    Mi nombre es Ruben…
    Me encantaria ponerme al dia de materiales usos y reacciones …..desde casos sencillos hasta terminados de lujo y super lujo ….

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