Decorar con muebles de color violeta


El color violeta o púrpura es uno de los tonos de moda para esta temporada otoño/invierno que está al caer. Es un color odiado y amado a partes iguales, y que a nadie deja indiferente. Relacionado con conceptos tan dispares como la iglesia o el feminismo, lo cierto es que el violeta es un tono precioso que puede convertir cualquier habitación aburrida en el corazón del hogar.

Encontrar muebles de color violeta no es fácil, aunque muchas tiendas van incluyéndolos tímidamente en sus catálogos. Pero siempre podemos recurrir a la pintura para actualizar nuestros interiores.

Pocos, pero llamativos


Si queréis decorar alguna de vuestras habitaciones con muebles de color violeta, mi primer consejo es que os alejéis de los excesos. A diferencia de otros tonos como el beige, el negro, el gris o el verde musgo (por poner solo unos ejemplos), la gama de los púrpura puede resultar un poco agobiante si nos “pasamos”. Mi recomendación es que escojáis tan solo algunos detalles; eso sí, que tengan mucho protagonismo. Por ejemplo, podemos pintar de violeta la mesa del salón (y colocarle encima un cristal para proteger el acabado) y rodearla de sillas de plástico blanco o metacrilato transparente. Con una pared blanca, una alfombra gris y una vajilla blanca, el resultado será impresionante.

Buenas ideas

Otra opción es colocar en la pared un gran espejo con el marco violeta, o una serie de fotografías en blanco y negro enmarcadas en este color. Las mesas de centro y los sofás también quedan preciosos si se escogen en la gama de los púrpuras: combinan muy bien con cojines fucsia, lila, blanco e incluso verde ácido (si sois más atrevidos). Y para terminar, una propuesta arriesgada pero genial: buscad algún mueble rústico, como una alacena o unas sillas con asiento de enea, y pintadlas con una pintura acrílica mate en color violeta intenso. Serán las protagonistas de cualquier ambiente.

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