Pintar muebles de hierro
Unos bonitos muebles antiguos de hierro forjado son algo a conservar. El hierro aguanta muy bien el paso de los años y la estancia a la intemperie, pero no así las pinturas, que terminan por sufrir la acción del óxido. Además, hay que decidirse a dar una oportunidad a los nuevos colores vivos e intensos que vienen a alegrar nuestras terrazas y jardines… Como este conjunto de sillas que hemos recuperado, de forma que ahora muestran un precioso acabado azul eléctrico que queda mucho más actual, y combina a la perfección con el verde primaveral del jardín.

Para que tus muebles de hierro queden igual de bonitos, sigue estos pasos y verás lo fácil que es pintarlos. Toma nota:

Necesitarás un cepillo de alambre para frotar la pintura y que el nuevo acabado agarre bien. Otra opción es usar una mini-amoladora o un taladro con accesorio de cerdas de alambre, que te permitirá in más rápido. Si aparecen zonas oxidadas, algo muy probable, aplica un producto transformador de óxido para evitar que la herrumbre siga corroyendo el metal.

Pintar muebles de hierro
Con una mini-amoladora como la de la foto (es la Dremel 8200 con el mandril SpeedClick y discos de pulir), rebaja las zonas donde la pintura se haya caído para evitar que en la superficie haya “escalones”, y dejar el metal liso y suave una vez lacado.

Pintar muebles de hierro
Cuando el hierro y la pintura antigua estén lisos y hayas atajado el óxido con el transformador, es el momento de aplicar una imprimación especial para metal, que favorecerá el agarre de la pintura. Escoge un esmalte sintético para metal que aguante bien la estancia al exterior; también existen pinturas DTM (directas al metal), que son las más adecuadas. Da dos o tres manos con brocha o pistola, y no olvides elegir un color vivo y brillante, acorde a las nuevas tendencias: azul eléctrico, rosa fucsia, violeta, verde lima…

Fotos: Cortesía de Dremel.