El acabado en blanco envejecido o decapado en blanco no pasa de moda, por muchos años que transcurran. La sensación entre decadente y evocadora que estos muebles nos proporcionan hace que tengan muchos seguidores. Los muebles decorados en blanco desgastado o envejecido son muy populares, y lo que muchos no saben es que es un acabado fácil de conseguir. Por ejemplo, un conjunto de mesa y sillas para el comedor puede ser ideal para recibir una preciosa pátina blanca…

Y es tan sencillo, que te vamos a contar cómo se hace. Sólo necesitas una mesa y unas sillas de comedor, y algunos materiales que encontrarás en cualquier tienda o centro de bricolaje.

La madera puede estar barnizada o limpia. Si no lleva acabado, tendrás que aplicar una selladora acrílica con una brocha y dejarla secar. Pero si lo lleva, líjala un poco (sin quitarle el barniz del todo) y aplica una selladora sintética. Cuando la preparación esté seca, es el momento de pintar el mueble con una pintura acrílica o plástica de color blanco. Aunque parezca demasiado blanco, después la pátina se encargará de atenuar el tono. Para conseguir un resultado resistente lo mejor es dar dos manos de pintura.

Cuando la segunda mano esté seca, hay que lijar la pintura por algunas zonas para que aparezca la madera de debajo. Insiste en esquinas, torneados y tallas, pero con cuidado. La encimera de la mesa es mejor dejarla sin lijar. Y ahora viene el toque final: el acabado con pátina. Puedes preparar tú mismo la pátina mezclando cera incolora derretida (nueve partes) con betún de Judea (una parte) y un chorrito de barniz sintético incoloro. Mezcla bien y aplica el producto sobre la madera con una brocha, pasando después un paño para aclarar las zonas lisas y dejar más oscuras las tallas y recovecos. Un consejo: puedes dejar la encimera de la mesa en color madera y darle dos o tres manos de barniz satinado, para crear un bonito contraste como el de la foto.